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La doble moral del porno

7 Octubre 2014 , Escrito por Coronel Sarcasmo Etiquetado en #Critica Y Reflexion

LA MORAL DEL PORNO

Que es la pornografía?, a términos simples es la recopilación de imágenes y videos, de los cuales la red está inundada, sobre contenido sexual explícito y de alto calibre, quizá mas allá de la sensualidad y del romanticismo. No olvidemos que el fetiche y el sexo en sus niveles es también una expresión innata y natural del ser humano, perfectamente normal y aceptable.

Para ser lo más concretos posible, expondré algunos de los argumentos e ideas sobre este tema.

El porno como fenómeno de la internet y el mundo globalizado.

No podemos negar que la pornografía se ha expandido viral y exponencialmente durante los últimos años, su potente catalizador ha sido el internet, que lo ha masificado y convertido en una industria. Respecto a eso, no olvidemos tampoco que para que un nicho comercial o social o de la índole que sea se convierta en industria, debe alcanzar las utilidades anuales suficientemente masivas, para pasar a formar parte del lado oscuro de la economía, aunque a muchos les disguste. Actualmente la industria del porno, genera miles de millones de dólares anuales de ingresos en todo el mundo, en constante crecimiento, ya que lo único que la frena es la moral respectiva de cada sociedad. Estados unidos, España, algunas zonas de Asia y en menor medida Japón, Argentina, México y Colombia son tan solo algunas de las zonas del mundo donde esto se ha convertido para unos, en una “epidemia social”, para otros en una disgustante nueva economía global. Los gigantes del porno como estados unidos y España con compañías como bangbros entre muchas otras son los que hasta ahora, habiendo sido quienes iniciaron la industria, llevan la cabeza de este inmenso nicho económico.

Cabe resaltar que algunos ubican los ingresos de la pornografía tan aceptables como los que provienen de la trata de blancas, las drogas, el alcohol, el contrabando o cualquier negocio ilegal. Para el disgusto del cristianismo más recalcitrante, este fenómeno se hace cada vez más popular en la sociedad, sin poder detenerse de ninguna manera y usando a la internet, cada vez más potente y avanzada, como su plataforma de crecimiento. Desafortunadamente, la pornografía ha traspasado límites y se han presentado casos de videos de violaciones web o peor aún, de videos de menores de edad, lo cual por supuesto no es de ninguna manera aceptable.

La suprema doble moral de la pornografía. Sutil hipocrecia.

El otro lado de la moneda es el que quizá a muchos no les gusta, y el más complejo de este asunto. NO es problema ni cosa del otro mundo entender que la pornografía se ha convertido en una industria poderosa y lucrativa, ni tampoco ver que fuera de nuestras manos esta, su constante crecimiento exponenicial. El asunto aquí es ver que en la sociedad de doble moral en la que vivimos, este no es mas que un fenómeno grotesco y repugnante. No solo la gente religiosa, sino los mas conservadores (aun los no tan convservadores) afirman constantemente que esto es algo verdaderamente repugnante, y sin una sola pisca de objetividad, afirman también que quienes hacen uso de el, son personas despreciables. Mas alla de cualquier afirmación negativa, tan radical o moderada como pueda llegar a ser, el hecho es que estas personas piensan que esto es una enfermedad, algo sin duda perverso, sumado a la perversión, el morbo y la “enfermedad mental” que padecen quienes lo miran a diario. Pero el otro aspecto es que es el porno una parte de nuestra sociedad, siempre que este contenido dentro de los limites “normales” y dentro de marcos moderados-altos que no cruzan paradigmas altamente complejos de la sociedad.

El porno no es algo malo, y aunque el mundo esta completamente lleno de frikis y depravados que lo miran 17 horas por dia, masturbándose hasta mas no poder, aun esto si lo pensamos bien, no es ni un crimen de lesa humanidad ni algo tan malo como para tipificarlo dentro de “transtornos mentales”, siempre que no se le haga daño a nadie, dicha tendencia no es mala. En muchas relaciones de pareja, el porno juega el mismo papel que un juguete sexual, un simple fetiche audiovisual que alienta la relación de pareja.

Algo muy importante de entender de esto, es que el porno tiene sus niveles, ya clasificados y tipificados por la sociedad. En los últimos 18 años hemos pasado del “porno” XX tipo película suave de cinemax o multi premier, al hard core de paginas como petardas.com entre las otras miles que hay. Pasamos de ver en los años 80’s (y ni hablar de play boy y el porno de décadas anteriores) a amparo Grisales y otras divas en pijama y obligarnos a taparnos los ojos, a ver a Esperanza Gómez lanzar sus madrazos cuando hace sus escenas. (para quienes no lo saben, esperanza gomez es una actriz porno colombiana). Existen NIVELES del porno. Imaginese el porno como una pirámide, donde en la punta esta lo mas depravado, cochino, pasado, enfermo y desquiciado que el mundo humano haya podido crear, y en la base las escenas de desnudos de las telenovelas y las películas doble X donde las partes intimas están pixeladas, y el teatro fingido es innegable. Todos quienes critican el porno afirman no solo que quienes lo ven y lo disfrutan son enfermos, sino que todo es igual encasillándolo en un solo conjunto, pero están equivocados. La pornografía es una línea de niveles, como la del ph (acido-basico) o como la de un termómetro.

Infortunadamente en la web y en la “dark web” o internet profunda, partiendo del principio de que internet es un océano de información, existen tipos de porno que se salen de todos los parámetros de una sociedad sana. Para ponerlo en perspectiva, dudo mucho que un porno tipo multipremier sea igual al de esperanza gomez o que uno de ella, sea igual a la necrofilia, zoofilia y otras porquerías.

Para concluir, debemos antes de juzgar  comprender que esto del porno yace o mas bien, sub yace en un espacio entre lo aceptable y lo inaceptable, entre lo que consideramos correcto  normal y lo que consideramos grotesco y asqueroso. En la sociedad posmoderna y compleja y algo enferma en la que vivimos, infortunadamente hay personas que por su situación, rutina o por el ritmo de vida que llevan necesitan de lo que se conoce como “narcoticos sicológicos”, (como la música y el internet, el Facebook entre otros “narcóticos” no-quimicos sino mentales) entrando ya a un paradigma o un tema demasiado complejo, quizá para otro articulo, quizá queriendo decir que gustenos o no, el ser humano por su naturaleza necesita de las adicciones, de los vicios, moderados o no, para su existir, casi como una suplencia de una proteína.

Al entendimiento y criterio de cada quien quedara entender o siquiera comprender lo que en este articulo se dice, que más alla de ser alguna apología para defender el porno, es un simple análisis exhaustivo sobre un aspecto oscuro de nuestra sociedad. Parejas que lo miran en conjunto, adolescentes que pasan horas y horas viéndolo, religiosos y moralistas que lo critican pero son sus principales usuarios, depravados que lo usan para suplir sus bajos instintos, secretarias y mujeres y madres amas de casa que muy decentes y recatadas, lo usan junto con juguetes sexuales de diferentes formas y sabores, para pasar el rato o inyectarse una buena dosis de aquella pasión faltante. Es pues el porno una enfermedad? Un fenómeno social? Un problema de salud publica? Un fetiche? El catalizador de un transtorno de adicción?, cada quien juzgara, pero como diría alguien que conozco, “eso depende”.

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