Overblog
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog

UNA REFLEXIÓN SOBRE LA VIDA

20 Septiembre 2015 , Escrito por Coronel Sarcasmo Etiquetado en #Critica Y Reflexion

UNA REFLEXION SOBRE LA VIDA

Alguna vez cuando era un niño escuchaba hablar a un anciano sobre la vida y la muerte, sobre aquello que advenía con la muerte sobre la existencia de un humano, y entre todas las sandeces que balbuceaba quizá quedo en mi memoria algo que 18 años después permanece en mi, algo que hoy por hoy conforme me voy haciendo más y más adulto comprendo mejor, algo que entre juguetes, pajas y videojuegos un puberto inexperto e inmaduro jamás comprenderá, algo que entra en un ciclo repetitivo gracioso de un adulto lamentándose y reflexionando sobre “ahora si lo entiendo”, y un niño o adolescente “no me importa.. no lo entiendo.. todavía soy joven y tengo la vida por delante”, aquella frase del anciano era :  “lo único que uno se lleva cuando se muere es lo que se disfruta”.

Efectivamente cuando era joven no le prestaba en absoluto atención a esos adagios o refranes de la vida, mi único interés era el sexo y los videojuegos, y aunque a estas alturas ambas cosas siguen presentes, lo que ha cambiado es que ya no siguen siendo en absoluto una prioridad, sino un simple pasatiempo. Las cosas cambian cuando te haces viejo, las prioridades comienzan  a ser otras y lo que reflexionas es distinto conforme las distintas etapas (juventud, adultez, mediana edad y “ser cucho de + de 50) del envejecimiento se van haciendo presentes, una de ellas sin duda es la muerte. Cuando morimos no se sabe a ciencia cierta que sucede exactamente, si hay conciencia o no, si algo permanece ni mucho menos que entidad o entidades sobrenaturales dictan y rigen las normas con que esto se regula, de eso nada sabemos. Podría ser en realidad una mescla de todo eso, es decir un “todas las anteriores”. Una teoría que he manejado es precisamente ésa, es una mescla de todas las teorías del orden religioso que especulan sobre qué pasa; en pocas palabras, para mi pueden suceder dependiendo del karma varias situaciones: puede haber total inconsciencia quedando tú en un sueño eterno sin acción o pensamiento, algo así como quedarse dormido.

Puede ser que reencarnes, puede ser que tu conciencia o parte de ella permanezca en algún plano existencial, puede en efecto existir un paraíso, una dimensión maravillosa donde solo van los que hayan comprendido la dinámica del karma-dharma, o puede ser también, y ésta es sin duda una teoría horrorosa y aterradora, que cuando una persona muere en circunstancias negativas o de una manera desagradable, lamentándose junto con el rencor en el preciso instante de su muerte, aquel sentimiento resentido permanece y la frustración de “por qué me morí” permanece después del deceso de tal manera que la esencia queda en un estado de letardo, o en un limbo o entre dimensiones, o peor aún en este mundo, viendo como los vivos disfrutan de la vida (lo más parecido al infierno), aquella tortura para quienes tengan el infortunio de padecerla, explicaría por qué habrían tantos casos de fantasmas y espectros, ya que fueron en algún momento esencias que no aceptaron su suerte, tomándole cierta envidia a los vivos y con incapacidad por su rencor de poder superarlo.

Pero aquí no estoy para hablar realmente de asuntos paranormales o de especular que sucede después de la muerte, lo anterior son tan solo la recopilación de teorías al respeto de distintas religiones y filosofías alrededor del mundo, aquí lo que quiero realmente resaltar es la reflexión sobre la vida.

Nosotros los humanos, solemos tomarnos la vida muy a la ligera, no solemos ver su fragilidad ni mucho menos su belleza, no podemos comprender que entre millones de seres humanos somos únicos cada uno, somos una versión exclusiva de nosotros mismos y nunca jamás hubo ni habrá otra versión de nosotros, somos únicos y exclusivos entre nuestras cualidades. Que entre millones de espermatozoides nacimos nosotros, codificados genéticamente con un paquete de cualidades y de personalidad que siendo mala o no, nos hace exclusivos y particularmente especiales. No solemos comprender cuan valiosa es la vida si entre MILLONES de planetas no más de ésta galaxia, somos seres bien particulares, aunque no los únicos. Nuestro mundo también es especial, es el regalo de los dioses que se nos dio, un paraíso maravilloso de vida, un edén para vivir, si alguna vez la leyenda fabulantastica del jardín del edén fue cierta, quizá no especificaron en mencionar que dicho paraíso es nada más que nuestro planeta. No solemos ver que una vez que una vida se extingue jamás regresa, es fácil quitar una vida pero dar una o formar una o moldear una con la crianza es algo muy distinto.

No solemos comprender que digan lo que digan, en mi humilde opinión, alguna entidad puso sobre la tierra al ser humano, éste aparece entre eones de evolución así sin más, es pues el humano una criatura rara que no cuadra en la vida evolutiva de este planeta; los dinosaurios desaparecen de una manera extraña y la ciencia en medio de sus limitaciones intenta lánguidamente explicar aquello y la aparición del ser humano, como si de buenas a primeras un mono entre unos cuantos milenios hubiera pasado de los arboles a resolver ecuaciones diferenciales así sin más. Pienso firmemente que fuimos puestos en este paraíso para vivir, pienso que si de verdad quisieran nuestra desaparición hace mucho tiempo la raza humana habría dejado de existir. No solemos tampoco disfrutar de buenos momentos, después de todo aquel viejo decrepito y desaseado tenía toda la razón, tanto que nos afanamos por acumular riqueza, por sentir rencores, por pelear, por ambicionar, que cuando nos morimos, entre procesos de sucesión de familiares que como repugnantes buitres e hienas devoran fortunas y gustos que no nos dimos, lo único que nos llevamos al más allá es lo que nos disfrutamos, los paseos que nos dimos, los lugares que visitamos, LOS BUENOS MOMENTOS vividos con aquellos que amamos, los buenos polvos y orgasmos sabrosos que experimentamos, las comidas y placeres mundanos que encarnamos y todas aquellas experiencias que nos dicen que entre miles de espermas y  miles de otros humanos, fuimos escogidos de una manera u otra para vivir la vida, y que de afanes y rutinas laborales, de desamores y de sueños tan banales y estúpidos como “quiero tener mi primer carro”, cuando morimos, solo nos queda la conciencia de haber hecho lo que pudimos, con los recursos que disponíamos y con la grata experiencia que siempre será, el estar con vida.

Compartir este post

Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:

Comentar este post