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Diferencia entre una feminista y una femiNAZI.

22 Octubre 2015 , Escrito por Coronel Sarcasmo Etiquetado en #Critica Y Reflexion

Diferencias entre una feminista y una feminazi.

Naturalmente entre la turbia y compleja dimensión humana de las ideologías, algunas más inverosímiles y absurdas que otras, unas de un extremo y otras del que queda, existen unas que por su delimitación exagerada y su extrema radicalidad demuestran una vez más, la ignorancia del ser humano en gastarle energías mentales a ideas sin sentido, sabiendo que la raza humana está destinada a cosas infinitamente más importantes que la materia ideológica. Y cuando me refiero a “ideología” cito aquellas que tanto daño y tantos millones de muertos le ha traído a este triste planeta (comunismo, capitalismo, cristianismo, etc, etc), ya que no podríamos cometer la imprudencia académica y conceptual de decir que toda ideología es mala, simple y llanamente, para aquellas que han probado a través de los siglos ser ampliamente perjudiciales para el ser humano. Entre la amplia gama de ideologías que el mismo ser humano ha diseñado para auto esclavizarse esta una que siempre me ha llamado la atención, por cuando su extremo más largo y su concentración más fuerte la hacen una muy en extremo nociva, no siendo toda la ideología en sí, sino nada más su parte más extremista, es nada más y nada menos que el FEMINISMO.

Alguien lo dijo alguna vez, “comunismo y capitalismo, igual ignorancia”, ningún extremo jamás es sano, derecha, izquierda, arriba, abajo, el lado y extremo que sea hace que cualquier ideología por más noble que sea, resulte en algo completamente perjudicial. El comportamiento humano resulta algo fascinante, algo curioso, raro y altísimamente complejo, de ahí la razón de ser de una hermosa ciencia como la sociología, y del deleite de nosotros los cientistas sociales que usamos a la sociedad misma como nuestro laboratorio. Otra afirmación es aquella que cita “machismo y feminismo, igual ignorancia”, una que yo mismo he acuñado en honor a la anterior, y que cita la misma idea, todo extremo ideológico es malo.

El machismo y el feminismo no son más que los dos componentes de una misma línea ideológica, un poderoso hilo social que une a los dos sexos en un complejo entramado de sus respectivas relaciones y como ambos, tanto hombre y mujer construyen dichas relaciones. Para nadie es un secreto que el machismo como ideología imperante y reinante ha dominado por siglos, desde el mismísimo momento del nacimiento de la humanidad, cuando el hombre se iba de caza y la mujer cumplía con las labores de crianza, en aquella prototípica y primitiva estructura social humana. Desde ahí, y a través de todos los siglos y milenios el dominio ideológico del hombre sobre aquel ser que se le ha considerado directa e indirectamente como débil, la mujer, ha sido innegable, desde las primeras civilizaciones, pasando por las dinastías monárquicas europeas, asía, áfrica, hasta el mismo siglo 20 donde los derechos constitucionales de la mujer tardaron bastante en ser reconocidos, nadie que tenga algo de academia podrá negar el imperante machismo, eso es una gran verdad. Aun hoy, una mujer gana menos salario que un hombre y el acceso a cargos públicos, la imagen de la mujer en la moda, el sexo, la eroticidad, y muchos temas más son elementos que poco a poco se van construyendo y deconstruyendo.

Es pues de todo esto que el feminismo surge, como una IDEOLOGIA que comenzó como una herramienta no solo de reivindicación de los derechos naturales de la mujer, sino como el reconocimiento de ella como igual ante el hombre, y ha terminado por convertirse en el bastión de guerra de aquellas que con odio quieren combatir el machismo, el feminismo de la actualidad se ha convertido en una grotesca malversación del feminismo original acomodado para convertirse simple y llanamente en un bando de guerra, una declarada hace ya algunas décadas y que pelea en diversos frentes, usando armas como la píldora anticonceptiva, el sexo, la negación del sexo, las manifestaciones y los discursos baratos. Entre algo que comenzó como una simple pugna notable y aceptable de ideologías se ha convertido en una guerra absoluta y cazada con importantes daños en ambos bandos, en èsto es en lo que se ha convertido el machismo y el feminismo.

Como académico que soy, es pues que he dado nada mas que un abre bocas, un esbozo rápido y extremadamente corto de un tema extremadamente complejo y amplio que por su tamaño simplemente no cabe en este artículo, después de todo soy el coronel sarcasmo, y aunque a continuación advierto que viene una enorme artillería del mismo, es, repito, en mi posición de académico que me veo obligado a explicar y exponer los términos más elementales de la manera más sencilla, sobre este álgido y complicado tema. A continuación, viene el epicentro de este artículo.

El nacimiento del femiNAZISMO.

Antes de entrar a disparar mis favoritos cañones en contra de esta pervertida sub-ideologia, tengo que aclarar de una buena y jodida vez el termino FEMINAZI. Entiéndase, aclárese y compréndase de una buena vez y por todas, que cuando se refiere a una feminazi, NO SE REFIEREN A UNA FEMINISTA, estamos hablando de dos elementos muy diferentes que aunque estén en el mismo bando, parecieran estar en disidencia entre sí. Por citar un ejemplo, en cualquier ideología que exista, sea de orden político o religioso existen matices, niveles extremos dentro de la misma, en el islam y en el mismo cristianismo están los moderados y los extremistas. El lado más corto y moderado-aceptable y el lado más yihadista-extremista-exagerado de una misma ideología, esto se aplica por supuesto al feminismo.

Es pues el termino FEMINAZI acuñado en la internet y en la jerga popular haciendo alusión al ala más yihadista y fuerte del feminismo, una con la que jamás en este universo podrás entender y razonar, y se le ha agregado el término “nazi” porque aunque NADA TIENE QUE VER CON EL NAZISMO ALEMAN, es igual de radical, extremo y duro, lo único que tienen en común. No digamos mentiras, el extremismo y la exageración (o más bien la polarización exagerada) es un pecadito en el que han caído TODAS las ideologías del mundo, el capitalismo, el comunismo y el cristianismo, el islam, absolutamente todas.

Mientras que el feminismo es perfectamente aceptable (les estoy dando la razón con bases académicas) como se citó al principio del artículo, dado que el machismo en efecto ha hecho mucho daño y no podemos ocultar el sol con un dedo, el femiNAZISMO es extremo, bruto, balurdo, ordinario, grotesco, detestable, lleno de ira, rencoroso, exagerado y en algunos casos mórbido y deforme. Ellas, las feminazis, mujeres que algún tiempo fueron feministas normales y moderadas y que ahora pasaron a ser feminazis altamente resentidas y obtusas, han librado en su frente de guerra una batalla ideológica muy poco convencional.

Manifestaciones encapuchadas con escritos grotescos en sus cuerpos, “mi cuerpo no te pertenece”, “mi cuerpo y mi vida no gira en torno a ti” y todo su discursito barato, ambiguo, lánguido y simplemente pendejo. Desde el adoctrinamiento a las niñas pequeñas (por matronas, tías, hermanas, abuelas y mamas para continuar una línea materna de mujeres resentidas) hasta la implantación de equivocadísimas ideas en mentes de mujeres jóvenes infectadas con el virus del feminazismo, en ciertas regiones del país cuyo nombre me reservo para no herir susceptibilidades, regiones de mi nación colombiana donde la mujer posee un carácter muy desagradable, se libra esta lucha, enseñándoles a las niñas desde pequeñas a “no dejarse del hombre”, pero a través de violencia verbal, ideológica y física, es en este lugar donde aquel hombre que en sus deseos aspira a encontrar esposa, jamás deberá ir.

Y es que hay que entender que estamos en tiempos modernos, donde dicha guerra se libra en chats, foros, grupos, blogs, páginas web y en el mismo Facebook. La razón por la cual decidí hacer este articulo y de por qué resultó ser tan largo, es porque yo también decidí librar una guerra abierta en un frente académico e ideológico (con algo de sarcasmo, por supuesto) en contra de las indigestas feminazis, les declare la guerra desde hace años ya (y lo disfruto) cuando aquel día de 2011, en mis años de universidad para no alargar el cuento, una de ellas afirmo que soñaba orgásmicamente con un mundo dominado por hembras, y los hombres “el cuero que le sobra al pene”, deberían estar en merecidos campos de concentración, divididos en grupos de bellos para reproducción, homosexuales para labores domésticas y feos exterminados, más o menos siguiendo el mismo modelo modus operandi de las SS alemanas en sus exterminios de lugares como AUSWITCH, donde se clasificaba a los judíos como ganado.

Esta afirmación, aunque escandalosa, denota el odio y la estructura misma del femiNAZISMO, una vertiente del mismo feminismo pero cien veces más radical, algo así como un feminismo pero con esteroides. De ahí que cada vez que las pueda fastidiar, lo hare con sumo placer. Con feministas he trabajado toda mi vida, fui novio, amigo y confidente de muchas de ellas, no niego las tantas veces que hasta chistes y bromas nos gastábamos y terminábamos riendo con ellas, pero para quienes aún hasta este punto no han entendido que es en realidad una FEMINAZI, los pongo en contexto. Mientras con una feminista puedes sostener normalmente una conversación sobre quien ha dominado a quien, con una feminazi no puedes de ninguna manera razonar, mas cerradas que culo de muñeco y herméticas como ellas solas, la intransigencia, el resentimiento, la debilidad de sus argumentos y sus constantes afirmaciones inverosímiles las caracterizan como personas desagradables. Son ellas pues, un tumor en esta sociedad, un cáncer de la estructura social humana.

Por supuesto existen varios detonantes que pueden convertir a una feminista en una ferviente feminazi y enlistarse en este ejército, en este “lado oscuro de la fuerza feminista”, o a una mujer normal y convencional automáticamente convertirla en una resentida, son hechos de la vida amorosa, sentimental o familiar que pueden llevarlas, como son las feminazis, a ser mujeres profetizadoras de un profundo odio hacia el género masculino.

Lo peor de esto, es que cuando hay hombres de escasísimo coeficiente intelectual que con su trato violento convierten a una mujer en una feminista, ellas ya creerán que todos somos así, y es lo que en mi guerra ideológica les he tratado de hacer comprender, que NO TODOS SOMOS IGUALES. Lo peor de esto es que los hombres que no tienen mucha inteligencia nunca se dan cuenta que se están casando o ennoviando con una de ellas, y no tienen una jodida idea del problema en el que se han metido. Si son metaleras, el problema es aún mayor. He conocido hombres con grandes y nobles corazones, nunca le hicieron daño a nadie, son y siempre han sido buenas personas, pero sufrieron terriblemente cuando decidieron entregarle su corazón a una de estas mujeres, las cuales consideran el erotismo, la lencería sexy, los métodos anticonceptivos y la misma reproducción y embarazo como INSTRUMENTOS DEL DOMINIO DEL HOMBRE; para que lo entiendas de una buena vez, razonar con ellas es equivalente a razonar con una pared o con un cristiano recalcitrante, llámese testigo de jehová entre otros.

Finalmente y aunque quisiera, no puedo alargarme más, ya que esto no es un libro, sino un artículo, uno en el que me he esforzado por ser suficientemente específico para de una buena vez, desentrañar este tema. Aunque el tema es muy largo y es una de las plataformas de estudio en la universidad, aquí solo he expuesto lo más elemental, y digerido para el entendimiento de todos los que se molestaron en leerlo hasta aquí. En definitiva, la diferencia entre una feminista es que ella defiende naturalmente los derechos de la mujer, aquellos que han sido efectivamente violentados, ella con argumentos, con méritos y con discusiones enriquecedoras (algunas te terminan convenciendo) defiende lo que es justo, un trato igualitario, no victimizante y favoritista, mientras que una feminazi ofende, promueve discursos e imágenes de odio, es exagerada, mamerta y simplemente uno de los seres más repulsivos y desagradables de la faz de la tierra. Yo continuare mi camino, aun me quedan décadas desde el campo académico para seguir con la lucha, de poder batirme en discusiones de hasta 3 horas fastidiándolas todo cuanto se me sea posible, y disfrutando enormemente como su encoleramiento les impide sostener una discusión coherente. El feminismo es importante, el feminazismo no, y mientras sigamos en la suprema ignorancia de caer en los extremos, seguiremos siendo la misma humanidad ignorante, dividida y simple que hemos sido desde el inicio.

CORONEL SARCASMO.

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Nancy 03/09/2017 19:36

Me gustaría seguir hablando sobre este tema, ya que estoy deacuerdo contigo. Te dejo mi correo espero tu respuesta.

Coronel Sarcasmo 04/15/2017 18:09

Hola. He estado un poco desconectado del blog, estoy por reformarlo y mejorarlo mucho, hacen falta cosas. Gracias por leer mi articulo de opinion, si de algo te sirvio me doy por bien servido. El correo oficial de este blog es coronelsarcasmo@gmail.com, puedes escribirme ahi y a traves de el comunicarnos. Buen dia